Materiales


inercia termica

 

Para nuestros proyectos usamos arcilla y arena de la zona que combinadas con paja y viruta de madera confieren gran inercia a la piel de nuestras estufas y hornos.

El alma de ladrillo refractario da fuerza y resistencia al interior de la zona de combustión y transito de humos.

Como colofón elegimos un fino mortero de cal o arcilla que resalta la sensación cálida de la tierra empleada.

 

Estas estufas y hornos se basan en acumular calor que luego van soltando lentamente, para ello necesitamos materiales con elevada inercia térmica.

Inercia térmica es la propiedad que indica la cantidad de calor que puede conservar un cuerpo y la velocidad con que lo cede o absorbe. Dependerá de la masa térmica, del calor específico y del coeficiente de conductividad térmica. Esta propiedad es un concepto clave en climas con oscilaciones térmicas diarias importantes.

Los valores altos de la inercia térmica en una vivienda permiten conseguir, en los climas en lo que sea necesario, la estabilidad térmica (la temperatura fluctúa levemente y no se consume excesiva energía para su mantenimiento).

Los materiales ideales para constituir una buena masa térmica, son aquellos que tienen: alto calor específico, alta densidad y baja conductividad térmica (aunque no sea excesivamente baja).

En nuestro caso utilizamos esta cualidad para calentar nuestra casa (estudio, taller…) o conseguir un buen asado.

El barro es uno de los materiales que mejor cumple estas características, ofreciéndonos un calor homogéneo durante largos periodos de tiempo.

inercia termica